martes, 4 de diciembre de 2007

Cultivando Eternidad

Aquel hombre contempló emocionado como sus sueños se hacían realidad. Estiró ambas manos y sintió como la lluvia fría colmaba sus dedos. Ya hace mucho tiempo que la tierra donde cultivaba sus deseos era aplastada por el fulgor del sol, convirtiendo su vida en un torrente de miseria.

Con el trascurso de los meses llegaron los primeros frutos, brillosos como las estrellas que se reflejan en un lago en plena noche de verano. Crecieron también, árboles con raíces de nostalgia y helechos cargados de esperanza. Bandadas de sonrisas aladas cruzaron el cielo, el cual sostenía un sol sin muerte, como estas letras que mi alma me obligó a escribir.

Un día el hombre caminaba por sus cultivos vestido de ángel, ahogado por sus pensamientos por un futuro incierto. De pronto se interpuso entre él y el horizonte un sujeto envuelto en telas nocturnas con una mirada vacía. Habló pocas palabras, pero fueron de aquellas que remueven el destino y lo llevan hacia aguas nuevas.

El sujeto raptó el alma del hombre y se la llevó hasta lugares que yo no pude relatar. Ahora soy yo quien cuida los cultivos, esperando que el día que muera a mis espaldas

lunes, 19 de noviembre de 2007

Fluidos Vengativos

Tengo deseos de gritar
De escupir en sus caras la miseria que son
Pero me escondo bajo esta mascara sideral
Para que todavía vean erguidas mis alas.

Cambie la piel por la sangre
Claro que herida mía no es
Ahora le digo adiós a mi mar de miel
Para encontrarme con mi homicida verdad.

Y esta de más decir que son una mierda
De aquella que espanta las sonrisas fértiles,
Sonrisas irónicas que te velan, la realidad deprimente
Por favor muéranse ya.

Si todavía no te encuentro, gélido mórbido
Más crece en mí la idea de mutilar tu alma
No arranques que en tu camino siembras mi ira
Mejor date vuelta y enfréntame.

Se sienten felices con sus malditas risas
Se sienten libres con sus manos al aire
No saben que sus vidas tengas raíces podridas
El sol de mi venganza, por las montañas esta por aparecer

Ahora que te tengo solo mírame
Corre la vista de mi mano porque trae revancha
No quiero tu vida, sólo tu sufrimiento
Cuando tus heridas sanen volveré a buscarte.

Espero que no intenten escapar
Pues yo sigo el aire de sus voces asquerosas
Por mientras limpiaré mi cuchillo
Porque te toca a ti.

miércoles, 4 de julio de 2007

La Llave del Perdón

Caigo dentro de tus sueños,
en donde conviven tu viento y tu soledad.
Vago en este espacio vació que solo me da oscuridad.
Grito tu nombre, y solo el eco me responde,
que debo esperar a que la luz llegue con su verdad.

Mis pasos se escuchan tibios,
mi llanto quema mis mejillas.
No veas mi rostro que doy vergüenza.
Tápame con la muerte y no olvides mi nombre.

Me embriago de ira y comienzo a gritar:
Perdón, perdón, perdón.
Desde ese entonces espero a que me salves.
Final tormentoso esta por llegar.

Apareces como el sol.
Solo las nubes de mi miedo cubren el cielo.
Me extiendes una mano, que se convierte en Ángeles alados.
Ahora camino por los bosques con ríos de confianza,
pidiendo que tu sonrisa aparezca por fin en las montañas.

jueves, 28 de junio de 2007

Prados

El viento paseaba por los prados de un pueblo desconocido para nosotros, haciendo que un centenar de girasoles, que se erguían grandes y bellos, danzaran celestialmente . Una mariposa volaba en zig-zag sobre el suave pasto, y detrás de ella, la perseguía una niña envuelta en un vestido amarillo. Su risa adornaba el lugar, y durante el tiempo que dura esta historia, la felicidad era siempre persistente en su angelical rostro. Había avanzado varios metros intentando capturar al insecto. Cuando bajaba por una pequeña colina, vio a lo lejos un pozo de agua de forma circular, incrustado en medio de un valle. La mariposa lo sobrevoló y después se metió dentro de él. La niña, un poco extrañada, pues nunca había visto ese pozo en su corta vida, se acerco tímidamente. En el momento en que estaba por asomar su cabeza, una mancha oscura salió del fondo del pozo a toda velocidad, planeo por el aire para caer cerca de la niña. Estaba hecho de una forma viscosa, su color negro desentonaba con el hermoso lugar. Luego el sol lo golpeo con sus rayos, entonces comenzó a evaporarse, su humo se esparció, rodeando a la niña. Después de girar por unos minutos, la densa nube se posó delante de ella, manteniendo una forma alargada. Pasaron unos segundos y la nube empezó a tomar forma humana. Lo ultimo que se formo de su cuerpo fueron dos círculos hechos de un fuego intenso simulaban sus ojos.

- Que bueno que te encuentro –dijo la Figura de Humo.

- ¿Quién eres? –pregunto la niña.

- Soy el que tengo que ser, ese soy yo. Pero para algunos, soy el camino que lleva a personas como tú, a lugares tan distintos como éste. Y ahora es a ti a quien me tengo que llevar.

- ¿Adonde? –volvió a preguntar la niña.

- A un mundo que en vez de prados y árboles, existan edificios y calles pavimentadas, en el cual tengas que competir con otros seres como tú para poder subsistir; y lo que obtengas, lo consumirás para apoderarte de otras cosas. Un mundo lleno de pecados y también de pecadores. Pero aunque ahí veas solo oscuridad, tendrás la oportunidad de enamorarte y derramar algunas lagrimas de felicidad.

-¿Y si no quiero ir? –pregunto

- Yo no te he preguntado si quieres ir –dijo la Figura de Humo, quien se movía lentamente. Con cada paso que daba, iba dejando un elegante estela-. Vas a venir conmigo, quieras o no quieras, una vez que estés ahí, crezcas, te desarrolles, tengas hijos y luego nietos, y finalmente mueras, te iré a buscar para traerte de nuevo aquí, y podrás seguir persiguiendo a esa mariposa hasta el termino de todos los días.

Fue así como se llevo a la niña, la inserto en un planeta que sus habitantes llamaban tierra en algún lugar que no me acuerdo. Tal y como dijo la Figura de Humo, ella creció en el seno de una familia, fue a la escuela y luego a la universidad. Se titulo de medico y se caso con un abogado. Tuvo tres hijos quienes le dieron en total de cinco nietos. Finalmente el peso del tiempo cayo sobre ella y a la edad de setenta años, murió de un ataque al corazón.

Segundos después de su muerte, llego la Figura de Humo quien la llevo por un túnel oscuro donde al final había una luz. Cuando la atravesaron, estaban en el hermoso prado donde se conocieron por primera vez. Rápidamente la mujer se convirtió en la niña que fue entonces, y la Figura de Humo en la mariposa que alguna vez ella persiguió, y ambos corrieron juntos por el prado hasta la eternidad.

domingo, 24 de junio de 2007

Abrazando un Sueño

Me encontraba abrazándote por la espalda. Tus cabellos suaves, bailaban haciéndome cosquillas el alma. Ambos mirábamos por una ventana hecha de sueños, un mar que viajaba a lo eterno. Sobre él había un tablero de ajedrez hecho también de agua y espuma, y del cielo limpio aparecía una mano que jugaba con piezas de nostalgia. Vimos también como salían a la superficie, delfines que en su frente tenían el símbolo de tus besos y de tu ausencia. Ascendían lento convirtiéndose en cometas celestiales.

Un rayo dorado de luz nos llego en la cara. Puse la mano en mi frente como sombrilla y te vi caminando entre árboles plateados. Sus hojas caían como en otoños lejanos, creando constelaciones en el aire. A veces dabas la impresión de que flotabas. Yo te llamaba y tú no respondías. Mi voz se convertía en un espiral que se devolvía en mi rostro, y mis manos se encogían tratando de tocarte.

Por tu ausencia, comprendí lo mucho que te amaba. Extendí mis alas y cruce volando la ventana hacia ti, dejando en una roca mis temores. Te tome de las manos y juntos emprendimos un vuelo a lo eterno. No pude ver mas la mano jugando ajedrez, pero a cambio encontré un ave de ilusiones que volaba junto a nosotros como un espejo de nuestro amor.

Cuanto duro el viaje, nadie lo sabe. Aterrizamos a una playa inmensa con arena de cristal. Tus ojos brillaban de emoción. Una lagrima vago por tu mejilla, cayo al suelo y comenzaron a crecer flores del color de tus ojos. Fueron a nuestro encuentro dos caballos, nos subimos y cabalgamos a donde solo tú sabes. A lo lejos, una montaña se erguía esperándonos. Nos miraba pacientemente y en el tiempo que demoramos, construyo un castillo para que estuviéramos cómodos. Cuando llegamos, comimos ternura y un poco de fe en nosotros, dormimos un par de siglos y nos levantamos para ver las estrellas.

En el balcón, otra vez abrazados, vimos un estrella fugaz que traspaso el firmamento. No pedí ningún deseo porque lo tenia a mi lado. Te pregunte que te faltaba para ser feliz, lo pensaste, segundos eternos, y me respondiste con un beso que me dio varios hijos y una vida aun con mas vida.

Ahora viejo y lento, veo a esos hijos correr por los prados. Degustando cada sabor de su existencia, algunos vivieron un mundo real y otros se convirtieron en escritores. Sigo viendo las estrellas contigo, aunque ahora tú formas parte de una de ella.

Me puse a caminar por los senderos del recuerdo, apareciendo tu figura en cada paso que daba, excepto en el instante previo a mi muerte. Siempre me decían que en ese momento iba a encontrar un túnel con un resplandor al final, lo único que vi fue un libro en el que estaba escrito toda mi vida. Lo leí varias veces, disfrutando cada letra en la que aparecías tú. Luego te comencé a buscar por todos lados, desesperado no te encontraba. Supuse que habías ascendido hacia lugares mas santos, donde debes estar. Ojala algún día bajes a verme. Yo por mi parte seguiré leyendo el libro, empezando por la parte donde te tenia abrazada por la espalda.

miércoles, 20 de junio de 2007

Sobre la Sabiduria

Nunca entendí porque me dejaron aquí. Un lugar donde se encuentra todo. Todos los lugares, todos los recuerdos y pensamientos de la humanidad. Incluso toda la vida y mi vida. Cuando me dijeron sobre su existencia, nació en mi la idea de visitarlo. Mi maestro, un hombre engendrado por el conocimiento y el saber, era el designado de mostrarme la forma. Me llevo por un pasillo, iluminado por antorchas y que era nuevo para mi memoria, hablándome de lo difícil que seria entender lo que iba a ver. Al final llegamos a una puerta; mi maestro saco de uno de sus bolsillos una manojo de llaves, eligió la mas oxidada. Cuando la metió en la cerradura y giro de ella, mi cabeza tuvo una sensación demasiado extraña, como si se expandiera para todos lados. Sentí un mareo y me costo un poco reincorporarme. Ya mejor, cruzamos la puerta, ahí se imponía la oscuridad y se respiraba una pureza total, como si nosotros fuésemos los primeros en estar aquí.

Entre la sombra, mi maestro me dijo que esta era la habitación donde todo se podía aprender. Después él se fue por la misma puerta. Al mismo instante en que se cerro, empezaron a aparecer cosas abstractas, pensamientos y teorías tal cual como si estuvieran en mi cabeza. Luego, cayeron desde el cielo toda clase estructuras: pirámides, murallas extensas, catedrales, y caminaron por esos lugares distintos tipos de personas, contándome sus vidas. Así pasaron, según un calendario que también estaba aquí, dos mil siete años. Ahora ya la habitación estaba llena, señal que dijo mi maestro de que me tenia que ir de aquí. Al abrirse la puerta me reencontré con él. Le hable de todo lo que vi y se sintió orgulloso.

- Te felicito, pero lo que habéis aprendido aquí es solo una pequeña parte de todo lo necesario que tienes que saber. Ahora viene lo mas difícil: Vivir.

Y así fue como se dio comienzo a lo que seria mi propia sabiduría.

lunes, 18 de junio de 2007

Hacer el amor

Que bueno que viniste. Necesitaba hablar con alguien, y en ti es la única persona a la que puedo contarle cosas sin que los demás sepan. Por favor siéntate y ponte cómoda. Tengo preparado estos refrescos pa´ aliviar la sed. ¿qué porque mi voz se escucha agitada?. Por varios motivos: uno porque estos meses llegan mas turistas a la ciudad, y como este es el único burdel en varios kilómetros a la redonda, satisfacerlos a todos es un trabajo que agota cada parte de mi cuerpo. A todo hombre que pasa por mis sabanas, tengo que atenderlo como si fuera el primero del día, moviendo mis caderas como las olas del mar y mis manos acariciándome lentamente, haciéndome creer a veces que soy una bella joya de cristal. Siempre me rió cuando miran con ojos desorbitados el danzar de mi cuerpo por sobre la alfombra. Nunca llego a terminarlo, porque se lanzan sobre mi como verdaderas bestias insaciables. Me lo hacen brusco y con violencia. Algunos me piden que grite o diga sus nombres. Cuando acaban, se levantan y se visten sin mirarme, ignorándome por completo como si fuera un mueble mas de esta puta habitación. Después dejan el dinero en el velador y se van cerrando bruscamente la puerta como un adiós.

La otra razón por lo de mi voz, y por la cual creo que estoy así, es por un cliente. Antes de ayer llego un joven a mi habitación. No era ni alto ni bajo, de piel blanca y pelo corto algo desordenado. Usaba lentes y de la parte izquierda de la cabeza nacía un mechón de pelo delgado que llegaba hasta su pecho. Entro tímidamente a la habitación, que estaba adornada con todo lo que debía haber en una jungla: palmeras y plantas artificiales, frazadas de piel de leopardo, una canoa indígena colgada en la pared y una pequeña cascada al frente de la redonda cama. Me puse en frente de él y le anuncie los servicios que hacia con sus respectivas tarifas. Cuando termine, el joven se acerco a mi y cortésmente me pregunto que cuanto me cobraba por “hacerme el amor”. Si es lo que escuchaste, “hacerme el amor”. Yo me quede en silencio, intentando analizar lo que él me pidió. Pensé que era una broma, pero su cara seguía seria. No sabia que hacer y le explique que ese servicio que me pedía no estaba dentro de los que yo hacia. Me dijo que me pagaba el doble y luego de pensarlo, accedí hacerlo. Era la primera vez, en todos estos años en este trabajo, que no sabia que hacer. Solo atine acostarme en la cama mirando como se desvestía, tenia un bonito cuerpo totalmente distinto de la tropa de amorfos que se pasean por las habitaciones del burdel. Cualquier mujer desearía estar en compañía de aquel joven. De seguro que tú te hubieras enamorado perdidamente al ver sus tiernos ojos, mirándote como si fueras la mas bella de las rosas. Se acerco desnudo y puso su cuerpo junto al mío. Mis manos comenzaron a transpirar por un tonto nerviosismo. Sus labios fueron directo hacia mi ojera, y en un susurro que estremeció mi corazón me dijo que me quedara quieta y lo dejara todo en sus manos. Me sentía como una niña. Él puso su cuerpo sobre el mío y sus labios recorrieron en besos todo mi cuello, mi boca, bajando por mis pechos hasta mi ombligo, para nuevamente volver a mis labios, ahogándome de ternura. Sentí su cuerpo dentro del mío y mis ojos vieron un cielo azul, siendo yo una nube que volaba por sobre los prados del placer. El tiempo se detuvo, congelando todo lo que había en la habitación. Solo él y yo teníamos permiso para movernos, como si fuéramos un solo ser nacido para amar. Disfrutaba cada roce, cada beso, cada caricia que sus mano me daban. Me trataba como si fuera su novia, amándome y a la vez protegiéndome.

Cuando todo termino, se quedo mirando mis ojos como si estuviera leyendo mi alma, mi pasado, comprendiendo porque opte por esta vida. Se entero del nombre de mi hijo y como su padre nos dejo en el olvido. Luego beso mi frente, se vistió y dejo sobre la cama el dinero prometido. De camino hacia la puerta, mi boca inconsciente lanzo un “¿cuando volveré a verte?”. Volteo su rostro hacia mi y me regalo una sonrisa, y sin decir nada cerro la puerta, dejándome sola, desnuda. Una lagrima traviesa se paseó por mi mejilla y la oscuridad se apodero del lugar.
No lo puedes creer. Ya han pasado dos días y yo tampoco lo creo. Cada vez que tocan la puerta de mi habitación, mi corazón se acelera y me pierdo en una desilusión extrema cuando no es él, el que solicita mis servicios. ¿qué si me estoy enamorando?. No se, pero algo me pasa. Dicen que una mujer con mi oficio debe dejar el amor en un baúl cerrado. Pero...¿y si después lo abro ,y me pongo su traje?. ¿no tengo derecho a enamorarme de aquel hombre que me quito la virginidad del alma?. ¿o es que a la mas mínima muestra de afecto, mi corazón ,que en vez de sangre fluye un torrente de nostalgia y soledad, se convierte en una llama de felicidad alumbrando con su luz todo mi cuerpo?. La verdad es que no se que pensar, a veces quiero dejar todo he ir a buscarlo, y en otras ocasiones, quedarme en mi cama creyendo que esto es solo un sueño, un regalo para alegrar el alma y continuar con una bella sonrisa en los senderos de la vida. ¿te vas?, que lastima. Agradable es siempre tu compañía. Trata de venir mas seguido y no olvides que para cualquier cosa, yo siempre estaré aquí.