miércoles, 4 de julio de 2007

La Llave del Perdón

Caigo dentro de tus sueños,
en donde conviven tu viento y tu soledad.
Vago en este espacio vació que solo me da oscuridad.
Grito tu nombre, y solo el eco me responde,
que debo esperar a que la luz llegue con su verdad.

Mis pasos se escuchan tibios,
mi llanto quema mis mejillas.
No veas mi rostro que doy vergüenza.
Tápame con la muerte y no olvides mi nombre.

Me embriago de ira y comienzo a gritar:
Perdón, perdón, perdón.
Desde ese entonces espero a que me salves.
Final tormentoso esta por llegar.

Apareces como el sol.
Solo las nubes de mi miedo cubren el cielo.
Me extiendes una mano, que se convierte en Ángeles alados.
Ahora camino por los bosques con ríos de confianza,
pidiendo que tu sonrisa aparezca por fin en las montañas.